NoNiNa
Nonina nonina dulce nonináaaaa...
Suenan los altavoces de la calle todo el día... run run run
Preparo la mochila. Suele llevar libros, libretas y comida, pero en Nochebuena su funcionalidad es diferente:
- Almax, por el atracón. Mucha hambre debemos pasar el resto del año...
- Aspirinas. ¡ah, no! el dolor de cabeza me entra con el tío que este año no viene. Resulta que su conversación se basa en su mono que antes de comer cualquier cosa mira si le entra en el culo, porque una vez comió algo que le produjo una obstrucción terrible y desde aquella el muy listo (según su dueño, o el muy guarro para mí), comprueba el tamaño para estar tranquilo que le cabe por donde va a salir.
- Conchas de vieira. Antes de la cena vienen unos amigos con un acordeón y como siempre quedo afónica en la primera vuelta, pues saco las conchas y acompaño.
- Gorro, bufanda, guantes y polar. La parte Marley de la familia nos salimos al jardín para echar los pitillos de la risa, y allí hace un pelete que flipas.
- Huevo vibrador. Por si llegado un punto de la velada me apetece pensar en otras cosas y echarme las risas yo sola.
- Cámara de fotos. Para inmortalizar el evento, porque desde que hay niños en la casa, uno se disfraza de Papa Noel y el ridículo que hace con el comiéndose el bigote con el ¡Ho, ho, ho!! es digno de recordar.
- Agenda (previamente retocada). Llegado el final de la fiesta sea la hora que sea, toca el escaqueo. Si ya sé que sería un placer para ellos que me quedara a dormir allí, todos juntitos y seguir la fiesta al despertar. ¡Uf! eso no es posible...saco la agenda y la página del día 25 llena de compromisos. No es muy creíble pero hasta ahora funciona.
- Colirio y minifalda. Para la vuelta. El colirio me ayuda a abrir los ojos y la minifalda para abrírselos a los posibles policías de los habituales controles.
En fin, sólo me queda desear para los que les gusten estas fechas feliz navidad, y para los que no les gusten darles ánimos, que en dos mazapanes se van.
