Hay otros mundos...pero están en éste
Cuando su deseo de mí le acuciaba, me usaba como una esclava, con una autoridad llena de fiereza; cuando era yo la acuciada por el deseo, a veces le pedía cadenas y cuerdas, para que me poseyese por completo, o me presentaba ante él como si fuese una muchacha sin domesticar que debía ser conquistada, provocándole para que lo hiciera. Pero, de la misma manera, en ocasiones nos amábamos tierna y dulcemente durante mucho rato. En ocasiones éramos amo y esclava, y otras veces éramos otra cosa, que no me atrevo a mencionar.
- - - - -
Autor: John Norman
Foto: sonela
