Como un experto
Como un experto luthier examinó su obra ya concluida.
Muchos meses reconociendo aquel noble material en sus manos, elaborando un buen fondo y dedicándose con celo a preparar su alma.
Sintió un inmenso goce al rozar los suaves contornos y la delicadeza de las formas.
Unas lágrimas de hombre grande, orgulloso de su obra, su más bella obra, le recorrían mudas su cara, pero al instante reaccionó, porque sabía que aunque fuera muy hermosa su obra y por mucho que hubiera trabajado en ella perfeccionándola, si no cumplía su cometido no valdría para nada.
Con un poderoso impulso se levantó y empezó a tocarla.
Una templada y dulce melodía llenó la estancia, y el alma de su obra maestra, por fin lleno también su alma.
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Foto: sonela
