Tenemos derecho a soñar lo que queramos
Cualquier vehículo es bueno para alcanzar nuestros sueños.
Y un sueño no se paga con nada.
Hay que ser serio a la hora de mantenerlos vivos y refrescarlos, al igual que los colores de las paredes que se deterioran con el tiempo.
Al principio da un poco de miedo, pero para empezar lo único que hay que hacer es despedirse de las dudas, abandonar las falsas creencias heredadas, y desprenderse de todos los lastres que no dejan elevarse para llegar a ese sitio donde se pueden tocar las fantasías y jugar con las que quieras.
Y no es que quiera meter prisa, pero quedan tantos sueños y tanto que descubrir y experimentar que casi ya ni sé por donde empezar.
Estableceré prioridades para elegir que sueño prefiero conseguir primero.
... ... ...
¡Ya lo he pensado! ... y me sobrexcito con sólo imaginármelo...
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Foto de sonela
