Cinco puntos
1º- Domar. El hermoso e inquieto potro es salvaje y lo primero que hay que hacer es domarlo lo suficiente para llevarlo a su sitio.
2º- Entrenar. Le enseñamos al potro a perder sus miedos hacia lo que le resulta extraño. Deberá dar por terminadas sus cabriolas y movimientos peligrosos. Con el tiempo sus movimientos tendrán un objetivo y significado, pero de momento debe aprender a andar bien sujeto.
3º- Comprobar. Hemos de trabajar con el potro. Debemos sacarlo y montarlo y veremos si es capaz de mantener una atención aguda y disciplinada.
4º - Transformar. El potro se ha transformado. Ahora ya es capaz de llevar a su amo durante largos trayectos y a cualquier velocidad.
5º- Trascendencia. En la trascendencia jinete y caballo se vuelven uno. Ya no existe un “tú” separado al que haya que domar, entrenar o comprobar.
Cambiar “potro” por “mente” y tendréis resumida la técnica de los cinco puntos de la concentración (las cinco T en inglés), para entrenamientos de meditación.
¿En qué estabais pensando?
