Hombres planta
Me regala Hugo (ser indefinible y que cada día invento letras para poder describirlo), un libro de nociones de botánica por el profesor J.D. Hooker editado en 1906.
Lo abro al azar y leo:
Accesorios y apéndices superficiales: Protectores,
defensivos, atrayentes, nutritivos y trepadores.
¿? ¿Pero de que me hablan? Casi que en vez de plantas
me están describiendo al jambo de mis sueños…
Que te proteja y defienda de todo, para que tú no te
preocupes nada más que de conjuntar el suje.
Lo de atrayentes por supuesto, porque con un callo malayo
por dentro o por fuera no vas a ningún lado.
Nutritivo y que alimente, pues ya lo dice la canción, que por muy hortera que sea cuanta razón tiene: “Búscate a un hombre que te quiera, que te tenga llenita la nevera...”
Y sobre todo trepador.
Que te trepe, entienda y penetre como máxima prioridad,
y también que trepe y ascienda para que tú como princesa sólo te ocupes de mantenerlo satisfecho y no económicamente.
Hasta ahora decía que me gustaban los hombres como el
café: fuerte dulce y caliente, pero a partir de ahora diré que
me gustan como una planta y me quedaré tan ancha,
si quieren más detalles que exploren en algún libro de
botánica.
