Tu ofrenda
Bebo de tu cuerpo, como de ti
cuando en el silencio de la música
contemplo tu piel enrojecida
como un pájaro abierto en la ventana
cuando te toco y descubro
un sueño encendido bajo la piel
un rayo de lunas húmedas que te atraviesa
desbrozo cual jardinero tu alma rendida
y voy desnudando uno a uno tus jadeos
al final, contagiado por tu sed
acaricio compasivo la cadena que nos une
y busco como un ciego tus bocas
y me dispongo a saciar tu ofrenda.
Esta es la primera colaboración de Gatonegro,
al cual agradezco la cortesía de compartir sus
hermosos poemas, y de prometer seguir enviándolos
para que todos podamos disfrutar de su magia.
Muchas gracias amigo, y que la musa te acompañe.
